El color de la comida II

En la entrada anterior, el color de la comida I, os hablábamos de cómo nos afectan los colores de los alimentos en nuestro estado de ánimo y a la hora de su consumo. Hoy os contamos las propiedades de cada color y cómo nos comportamos ante ellos.

Los colores nos influyen del siguiente modo:

– Rojo: Es el color preferido en la alimentación debido a que nos recuerda al color natural de alimentos frescos, intensos y sanos. Se asocia al corazón y muchos de estos alimentos tienen propiedades afrodisíacas. Todo cobra más energía cuando es de color rojo, el cual eleva el ritmo respiratorio, aumenta la presión arterial y estimula nuestro apetito. Por eso mismo, es un tono que muchos chefs utilizan para preparar platos en los restaurantes.

– Amarillo y Naranja: Estos dos colores son otros de los preferidos en la alimentación. Recuerdan a frutas y cítricos, y por lo tanto a la vida sana. Este tipo de alimentos tienen propiedades antioxidantes, anticancerígenas y protectoras de la piel, además de ser muy ricos en vitamina C. Aumentan el suministro de oxígeno al cerebro, estimulan la actividad mental y también abren el apetito. Además, evocan naturalidad, felicidad, alegría, sabor, intensidad y frescura.

– Verde: Nos suele recordar a verduras y hortalizas, por lo que lo asociamos con frescura, naturalidad y salud. Estas verduras son muy ricas en fibra, ácido fólico y antioxidantes, por lo que son imprescindible en cualquier dieta. Es curioso cómo muchas veces se siente rechazo por los alimentos con este color, sobre todo los más jóvenes. Sin embargo, algunos alimentos cuando empiezan a ponerse malos toman esta tonalidad, como la carne, pero ese significado solemos relacionarlo menos con este color.

Fuente: Flickr. Foto: Jlhopgood bajo licencia CC

 

– Azul: Este color en alimentos nos hace desconfiar. No es natural, por lo que nos inspira que algo es artificial y no suele producir una atracción inmediata, resultándonos extraño. De hecho, tanto las gominolas como los dulces con este color son elegidos en menos ocasiones.

– Morado: Con el morado en los alimentos sucede lo mismo que con el azul, pero con una diferencia: hay algunas verduras o frutas, como la berenjena o algunas uvas, que son moradas, por lo que esta tonalidad también puede evocar alimentos sanos. Muchos de estos alimentos son beneficiosos para la salud de la vista previniendo su deterioro.

Blanco: Los alimentos con estos colores nos transmiten positivismo y los relacionamos con al pureza y la modestia. Es la suma o síntesis de todos los colores, significa paz o rendición. Lo encontramos principalmente en lácteos, pan y algunas frutas y verduras. De primeras es un color que rechazamos y necesitamos mezclar con otros para que nos parezca apetecible.

– Gris: Es un color que nos quita el hambre y además nos hace tener disgusto hacia la comida. Si bien es un tono que da calma, inhibe el apetito.

Marrones o colores oscuros: lo encontramos en carnes, frutas y verduras. Es un color que combina con todo porque representa la tierra, siendo para nosotros muy atractivo y agradable en los alimentos, pero puede producir ciertos vicios, como el cacao o el café. Es un color cálido que asociamos a la excitación, son afrodisíacos y mantienen abierto el apetito.

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